Jennifer "Regreso al futuro" Parker y el machismo recalcitrante en el cine de los 80





Jennifer Regreso al futuro
Regreso al futuro es una de las series de películas más famosas de los años 80. Consta de tres películas estrenadas en los años 1985, 1989 y 1990, dirigidas por Robert Zemeckis, producidas por Steven Spielberg, escritas por Bob Gale y protagonizadas por Michael J. Fox, Christopher Lloyd y Thomas F. Wilson. La fotografía fue de Dean Cundey y la música de Alan Silvestri. El montaje corrió a cuenta de Harry Keramidas y el diseño de producción fue obra de Lawrence G. Paull.

¿Os dais cuenta? Hay que llegar al vestuario (Deborah L. Scott) y a la peluquería (Dorothy Byrne) para encontrar a las primeras mujeres entre los créditos.

En este blog hablo a menudo de libros y cine de los años setenta, ochenta y noventa (como aquí, por ejemplo). La nostalgia es una emoción poderosa... y también poco fiable. Por eso intento mantener un cierto espírito crítico, y una de las cosas más criticables de esa época es que la industria cultural era mucho más machista que en la actualidad.

Vale, los ochenta fueron la época de Helen Ripley o de Sarah Connor. En los ochenta, Penny Marshall, Jean Champion o Katryn Bigelow comenzaron sus carreras. Pero eran rayas en el agua. La industria estaba copada por hombres incluso más que hoy.

Jennifer Regreso al futuro Parker representa un caso paradigmático. Entre los créditos técnicos, como hemos visto, solo encontramos mujeres en el vestuario, el maquillaje y la peluquería (con la notable excepción de la ubicua Kathleen Kennedy, que por entonces ya era directiva de la Amblin Entertainment), y los nombres ilustres del reparto, como Lea Thompsom, Elisabeth Shue o Mary Steenburgen, tienen papeles anecdóticos, de pura comparsa de los protagonistas masculinos, cuando no de simple relleno.

Jennifer Regreso al futuro
 ¡Toda la diversión es para los chicos!
¿Te parece que estoy exagerando? ¿No recuerdas que fuera para tanto? Yo pensaba igual hasta que volví a ver la trilogía con mis hijas hace poco. Recordaba el Delorean, a Doc descolgándose por el cable de alta tensión, la música adrenalítica, los coches voladores, el almanaque deportivo, el duelo en el viejo oeste a lo Sergio Leone... Pero no el lamentable papel de los personajes femeninos.

Detengámonos un momento en ello. Estos son los principales personajes femeninos de la trilogía de Regreso al futuro.

  • Jennifer Parker (Claudia Wells/Elisabeth Shue): En la primera película su aparición es un simple apunte para perfilar la personalidad del protagonista. Vale, no pasa nada. En la segunda, en cambio, por fin viaja al futuro con Marty y Doc. Cuando la chica comprende que acaba de viajar en el tiempo comienza a hacer preguntas del calibre de: ¿Marty y yo nos casaremos? ¿Será una boda de postín? ¿Viviremos en una gran casa? Porque ya se sabe: a las chicas solo les interesa el vestido de novia y el tamaño del jardín. En fin, que Doc la aturde con uno de sus inventos y Jennifer queda convertida en (literalmente) un adorno de carne y hueso durante el resto de la trilogía.
Jennifer Regreso al futuro
El momento estelar de Jennifer "Regreso al futuro" Parker en toda la trilogía.
  • Lorraine Baines (Lea Thompson): La principal preocupación de la madre de Marty es lucir espectacular en el Baile del encantamiento bajo el mar y conquistar al chico de sus sueños. Es repetida y brutalmente acosada por Biff Tannen. Se enamora de George McFly solo cuando este tumba de un puñetazo a Biff al salir en defensa de la chica. En sus propias palabras, le gustan los hombres fuertes y capaces de defender a la mujer que aman.

  • Clara Clayton (Mary Steenburgen): La única mujer con algo (no mucho) de profundidad no aparece hasta la tercera película. En principio se muestra como una maestra de escuela algo apocada pero avanzada a su época, amante de la ciencia, la literatura y el pensamiento racional, capaz de aventurarse por su cuenta en un peligroso poblado fronterizo. Sin embargo, cuando se enamora de Emmet Brown no duda en tirar por la borda todos sus planes (y, de hecho, todo su mundo) para marcharse con él.

Estos tres son buenos ejemplos del papel habitual de las mujeres en el cine popular de los ochenta, pero podemos encontrar otros similares en casi todos los títulos que puedas recordar. Por ejemplo:

  • Cazafantasmas: Sigourney Weaver es poseída por un demonio con ganas de jarana y Bill Murray y sus chicos tienen que rescatarla.

  • Indiana Jones y el templo maldito: Hasta Spielberg reconoció después que no hay manera de defender a un personaje femenino como el que interpreta Kate Capshaw, cuyas líneas de diálogo se basan en una sucesión de gritos y risitas histéricas.

  • Los Goonies: las dos chicas del grupo son comparsas que no paran de gritar y de abrazarse a los chicos para que las protejan mientras tratan de no romperse una uña.

  • La princesa prometida: Buttercup es tan bella y pánfila como se espera de un cuento de hadas. Por suerte, el intrépido Westley la salvará de las garras del malvado príncipe Humperdinck y se la llevará lejos a lomos de un brioso corcel.

  • Karate Kid: Elisabeth Shue es una animadora con pompones mientras Ralph Maccio aprende a dar cera y a pulir cera y practica la postura de la grulla para partirle la cara al tal Johnny.

Y así sucesivamente.

¿Significa esto que no debemos dejar que nuestros hijos/as vean estas películas? En absoluto. En mi opinión, censurar casoso como el de Jennifer Regreso al futuro Parker tendría tan poco sentido como no leer a Rudyard Kipling por racista o a J. D. Salinger por misántropo. Cada obra es hija no solo de su autor o autores, sino también de su época, y es mucho mejor hacer ver esas circunstancias a nuestros hijos/as y dejar que saquen sus propias conclusiones que promover la censura proactiva.

Cuando mis hijas y yo terminamos de ver recientemente la trilogía de Regreso al futuro y comenté, así como de pasada, el pobre papel que las mujeres tenían en la trama, mi hija de nueve años permaneció un momento pensativa y luego dijo: “Es verdad, creo que hubiera quedado mejor si Marty hubiera sido una chica. Tal vez algún día rueden una nueva versión donde la protagonista sea una chica”. Y yo pensé que, si eso llega a suceder, estaré encantado de verlo.

¿Y tú qué opinas?

¿Te parece exagerado afirmar que el cine de los ochenta era mayoritariamente machista? ¿Has tenido alguna mala experiencia al respecto revisitando alguna de tus películas preferidas de esa época? Cuéntanoslo en los comentarios y lo hablamos.

Créditos de las imágenes

Los fotogramas en los que aparecen Marty, Doc y Jennifer Parker pertenecen a Regreso al futuro Regreso al futuro II , respectivamente, y ambos son propiedad de Amblin Enternainment y Universal Pictures. Se reproducen aquí en baja calidad y dentro de los términos del fair use. La imagen de la cabecera es de dominio público y está tomada de Pixabay.

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