William Munny y "Sin perdón": ¿puede un western tener valor educativo?

William Munny y Sin perdón

Se llamaba William Munny. Fue un conocido ladrón y asesino, un hombre de carácter notoriamente inmoral y violento. Tal vez hayas oido hablar de él pero no quieres que tus hijos conozcan su historia.

Pues bien, te voy a decir algo: cometes un error. Esa historia es violenta y cruel. Está plagada de hechos sangrientos, de duelos a punta de pistola, de peleas a puñetazo limpio, de fango y mugre. Pero todos pueden aprender algo de ella.

Ponte cómodo. Te voy a explicar por qué.

Sinopsis de "Sin perdón"

La historia de William Munny la contó un tipo llamado Clint Eastwood en una película de 1992 titulada Unforgiven (Sin perdón en España y Los imperdonables en América Latina). William Munny era un ex-pistolero de la peor calaña que se había alejado de la mala vida, se había casado, se había convertido en granjero, había tenido dos hijos y había enviudado.

Por motivos económicos, tuvo que dejar su retiro para realizar un último trabajo. Buscó a su antiguo socio, Ned Logan (Morgan Freeman), y por el camino se tropezó con Schofield Kid, un cazador de recompensas imberbe e inexperto. Los tres se dirigieron a Big Whiskey para matar a los agresores de una mujer que había sido acuchillada y así cobrar la recompensa.

A la ciudad también acudieron otros cazadores de recompensas, como Bob el Inglés (Richard Harris), pero el sheriff, un tipo duro llamado Little Bill (Gene Hackman), estaba empeñado en hacer cumplir la ley aunque para ello tuviera que saltársela.

William Munny y Sin perdón
En Big Whiskey yo soy la ley, forastero.


Público y edad


Si le preguntas a cualquiera con dos dedos de frente te dirá que Sin perdón es una película para adultos. Pero yo no tengo dos dedos de frente. Yo creo que Sin perdón tiene una profundidad de tal calibre que esconde un montón de tesoros de gran valor educativo y, por lo tanto, es muy adecuada para ver en compañía de tus hijos.

Pero no te lleves las manos a la cabeza: no estoy hablando de ponérsela a tus hijos cuando tengan tres, o cinco o siete años. Ni siquiera cuando tengan diez. Es una de esas películas que puedes ver con tus hijos cuando tengan la madurez suficiente para apreciarla y no se les revuelva el estómago por asistir a un tiroteo. Eso ocurrirá en torno a la adolescencia o la preadolescencia, más o menos por la misma época en la que tú disfrutabas de las pelis de Sam Raimi o de George A. Romero. Si se pueden reir con Evil Dead, ya pueden ver Sin perdón sin temor a complicaciones posteriores.

No te retrases mucho. Dentro de poco, tus hijos despreciarán cualquier cosa que a ti te parezca buena. No es nada personal: se llama adolescencia y se les pasa con el tiempo.

(Por cierto, según la MPAASin perdón está calificada como R, lo que significa que se recomienda que los menores de 17 años la vean acompañados y guiados por un adulto; es decir, justo lo que te propongo aquí)

Puntos de interés


Pero, a ver, ¿por qué diablos podría tener interés un western crepuscular, oscuro, de desarrollo pausado y de final hiperviolento para un adolescente o un preadolescente del siglo XXI?

Aquí tienes varias razones:

  • La película trata sobre la violencia, sobre sus orígenes y sobre sus consecuencias. Un acto de violencia (la agresión a una mujer) desencadena una serie de acontecimientos marcados por el odio y la desconfianza que acaban de la peor manera posible. La violencia engendra más violencia. Esto es un axioma universal y atemporal.

  • El personaje más importante de la película es uno que nunca aparece pero que siempre está presente, alguien sin una sola frase que, sin embargo, condiciona todo lo que ocurre. Se trata de Claudia, la mujer de William Munny, la que consiguió que el inmoral pistolero dejase la vida de forajido y cuya memoria gravita sobre todos sus actos mucho después de morir. Esta idea de que las personas fallecidas siguen viviendo en nuestra memoria también es universal y atemporal.
William Munny y Sin perdón
La ausente Claudia, simbolizada por ese árbol y esa lápida a contraluz, es el personaje con más influencia en toda la película.

  • William Munny era una persona despreciable, un asesino de mujeres y niños, y Claudia consiguió que dejase el alcohol y la mala vida. Se redimió de sus pecados a través del amor de su esposa. Su historia, por tanto, trata sobre el perdón, la redención, las segundas oportunidades, y se pregunta: ¿es eso es realmente posible? ¿Una persona puede cambiar su forma de ser? De nuevo, preguntas universales y atemporales.

  • A pesar de su dureza, la película destila una belleza y una poesía que no podrá dejar de apreciar nadie con algo de sensibilidad. Puedes llamar la atención de tus hijos sobre la fotografía en claroscuros, el continuo juego de sombras, cómo al personaje de William Munny raramente se le ven los ojos y, a pesar de ello, consigo ser muy expresivo. O sobre la música, suave y melancólica, lo contrario que se espera de un western (si uno no está muy atento ni siquiera la oye, pero su efecto es muy intenso).

  • Sin Perdón muestra con crudeza la relación entre violencia y consumo de alcohol. Aunque las estadísticas sean tan tozudas en este sentido, la tolerancia social hacia el alcohol es muy grande y tus hijos, si ya son adolescentes (o incluso antes) estarán todo el día recibiendo mensajes del tipo beber es divertidocogerse un ciego mola, si no bebes no formas parte del grupo y así sucesivamente. Mostrar de forma descarnada, como lo hace esta película, uno de los aspectos más turbios del alcohol es algo que puede venir muy bien para compensar.

  • Sin perdón es un western donde se tergiversan muchas reglas del western. Reflexionar sobre ello les encantará a tus hijos si ya tienen un cierto grado de cinefilia. Por ejemplo:

    • No hay apenas acción y sí muchos diálogos. El pistolero lacónico suelta parrafadas filosóficas.

    • Los roles estereotipados del western están totalmente trastocados. Todos los personajes principales son ancianos. No hay buenos ni malos. La película es moralmente ambigua. El supuesto héroe (William Munny) es un asesino sin escrúpulos, y el villano (Little Bill), es el sheriff defensor de la ley. Si lo vemos al revés, el héroe (el sheriff Little Bill) es un déspota violento y ruin, y el villano (William Munny) es un vejete generoso y bonachón. El realidad, los dos, protagonista y antagonista, se parecen muchísimo entre sí.

    • Las escenas típicas de los western, como los tiroteos, pierden toda su mística y se convierten en algo chapucero y sangriento. Matar a un hombre no se presenta como algo estéticamente atractivo, sino con toda la crueldad que reviste en realidad (como en la escena del desfiladero).

    • El personaje del biógrafo representa al espectador moderno que se asoma al mítico oeste americano. Sus desengaños (primero con Bob el Inglés, luego con Little Bill y por último con William Munny), son nuestros desengaños al ver que estos arquetipos no son más que hombres de carne, sudor y huesos.

    • El final de la película es tan ambiguo como el resto. El héroe no vence. Ni siquiera hay un héroe. Es el peor de los finales posibles porque todos acaban perdiendo. Todo esto puede dar pie a una interesante diálogo con tus hijos si ya tienen la madurez suficiente para apreciarlo.

  • Otro asunto de tipo moral que se trata en la película es la idea de la justicia y si el fin justifica los medios. Los personajes se pasan la película usando formas violentas de imponer la justicia, o su idea de justicia, y a cada paso que dan la espiral de violencia se va haciendo más y más sofocante.

  • También se muestra la opresión y el maltrato al que eran sometidas sistemáticamente las mujeres en la sociedad de la época. De hecho, el desencadenante de la historia es la rebelión de un grupo de mujeres contra ese sometimiento.
William Munny y Sin perdón
Frances Fisher es la cabecilla del grupo de mujeres que se rebela contra el brutal patriarcado.


Áreas de conocimiento donde se puede aplicar


Sin perdón puede aplicarse en el área de Lengua y literatura como pieza literaria de gran importancia (el guión de David Webb Peoples es digno de estudio). Su valor en la historia del cine es incuestionable.

En Filosofía y en Ética también puede tener un gran interés, puesto que la trama gravita en torno a cuestiones morales: la redención, el perdón, la violencia como solución de los problemas, la violencia como engendradora de violencia, la posibilidad de cambio, la justicia, el valor y el significado de la vida humana...

En Educación plástica y visualSin perdón puede estudiarse como pieza de orfebrería, donde cada plano está diseñado, compuesto y fotografiado con exquisito cuidado. Asimismo, en Música puede trabajarse con la sutil partitura de Lennie Niehaus.

De forma transversal, puede emplearse para la Educación para la paz, dentro de las compentencias sociales y cívicas.

Ideas y propuestas de actividades


Como siempre digo, la obligación acaba con el placer. Lo que sigue son propuestas de actividades que puedes ofrecer a tu hijo/a, o incluso puedes hacer con él/ella, pero que siempre tienen que respetar sus ritmos e intereses. No hay mejor forma para promover el verdadero aprendizaje y trabajar la principal competencia de todas: aprender a aprender. Este respeto es importante siempre, pero aún más durante la adolescencia y la preadolescencia, cuando la reacción que conseguiremos si tratamos de forzar una actividad es justo la contraria de la que pretendíamos.

Así que tómate estas actividades como lo que son: propuestas e ideas para que tú puedas diseñar las tuyas, adaptadas a vuestras circunstancias y a los intereses y motivaciones de tus hijos, que tú conoces mejor que nadie.

Antes de la película:

  • Busca bibliografía sobre Clint Eastwood. Investiga qué otros westerns ha dirigido Eastwood en su carrera y si han sido westerns "normales" o atípicos.

  • Piensa en otras películas que hayas visto (sean westerns o no) que puedas calificar de "crepusculares" debido a su atmósfera.

  • ¿Es posible mostrar la violencia para reflexionar sobre ella en lugar de recrearse? Piensa en otras películas que así lo hagan.

  • Intenta imaginar cómo puede lograrse que un personaje que no aparece en toda una película tenga una influencia decisiva en la trama.



Después de la película:

  • Busca al menos tres cosas que no te hayan gustado y tres cosas que sí te hayan gustado.

  • ¿Cuál es la trama principal de la película? ¿Y las subtramas?

  • ¿Habéis visto algún otro western que os recuerde a éste? ¿Cuál y por qué?

  • ¿Hay algún momento divertido o cómico en la película?

  • Buscad algunos primeros planos de William Munny y observad la iluminación. ¿Qué propósito tendrá esa iluminación?

  • El acto de violencia inicial (la agresión a una mujer) desencadena todos los posteriores. Recordad a todos los personajes que están implicados en esa sucesión de acciones violentas. ¿Podrían haber hecho algo, cada uno de ellos, para romper el curso de los acontecimientos?

  • Buscad algún acontecimiento violento reciente (la última refriega en oriente próximo o la última pelea en la reunión de la comunidad de vecinos) y tratad de hacer lo mismo que en la actividad anterior: enumerar a las personas implicadas y cómo podrían haber actuado para evitar lo sucedido.

  • Explica qué opinión te merece cada uno de los pistoleros protagonistas (William Munny, Schofield Kid, Ned Logan, Little Bill y Bob el Inglés): ¿te caen bien, te parecen buenas o malas personas, se comportan adecuadamente, etc?

  • Muchos de los personajes parecen conocerse de antes, como si todos vivieran en un universo relativamente pequeño en vez de en uno de los paises más extensos del planeta. ¿En qué circunstancias se conocieron? Podéis inventar su historia. ¿Y qué sucedió después?

  • Claudia apartó a William del alcohol y la delincuencia. ¿Crees que es posible que una persona llegue a cambiar tanto? ¿Crees que alguien que ha cometido semejantes crímenes debe tener derecho a una segunda oportunidad?

  • ¿Por qué William Munny, al final, vuelve a convertirse en un asesino? ¿Está justificada su actitud? ¿Qué opinaría de ello su mujer, Claudia?

  • La prostituta herida apenas habla en toda la película, pero a veces una mirada vale más que muchas palabras. ¿Qué crees que opina de todo lo que ocurre a raíz de la agresión que ella sufre?

  • William Munny dejó la bebida al mismo tiempo que la vida como ladrón y asesino. Cuando matan a su amigo Ned y decide vengarse, coge una botella de whisky y comienza a beber de nuevo. Poco después entra en la ciudad y protagoniza una matanza. La relación entre alcohol y violencia está clara, y también puede dar pie a un diálogo reflexivo con tus hijos, que ya estarán en la edad en la que empiezan a recibir presiones sociales para probar las bebidas alcohólicas.
William Munny y Sin perdón
Era un tipo notoriamente inmoral y violento... cuando estaba borracho.
  • Otro tema importante en la película es la idea de la justicia. "No es justo acabar así", dice Little Bill cuando William Munny está a punto de acabar con él. Little Bill, como figura de autoridad en el pueblo, se pasa toda la película impartiendo justicia y utilizando todos los medios que considera necesarios para mantener la paz, aunque sea a base de violencia. ¿El fin justifica los medios? ¿Puede perseguirse un bien mayor a través de males menores? Hay muchas preguntas de índole moral que os podéis plantear en torno a este personaje.

  • Por último pero, como suele decirse, no menos importante, está el papel de las mujeres en la historia. Son sistemáticamente utilizadas como objetos, maltratadas e insultadas.Solo William Munny, el supuesto ladrón y asesino desalmado, las trata como a seres humanos. De hecho, todo comienza por una brutal paliza a una mujer, y es cuando ellas deciden unirse y luchar por conseguir un poco de dignidad cuando todo empieza a cambiar. No está mal como excusa para estudiar los orígenes del movimiento feminista, ¿no te parece?

El director


Es imposible contextualizar "Sin perdón" y el personaje de William Munny sin saber un par de cosas acerca de su director. Dicen que Clint Eastwood compró los derechos sobre el guión de esta historia muchos años antes de rodarla, y que lo dejó madurando en un cajón hasta tener la edad suficiente como para interpretar al protagonista. No sé si esa historia es real, pero tiene mucho sentido.

Clint Eastwood nació en San Francisco en 1930. Empezó su carrera como actor de televisión en los años cincuenta y conoció su primer gran éxito con "Por un puñado de dólares", un spaghetti-western de ínfimo presupuesto dirigido por Sergio Leone en Almería en 1964. Siguió por los mismos derroteros en "La muerte tenía un precio" (1965) y "El bueno, el feo y el malo" (1966), aunque muy pronto manifestó una personalidad difícil de encasillar, interviniendo en cintas como el curioso musical "La leyenda de la ciudad sin nombre" (1969), dirigida por Joshua Logan, donde cantaba varias canciones.

Colaboró en varias ocasiones con el director Don Siegel quien, junto con Leone y los grandes clásicos (como John Ford y Anthony Mann), han influido notablemente en su cine posterior. De esas colaboraciones nacieron, entre otras, "Dos mulas y una mujer" (1970) y "Harry el sucio" (1971). En los setenta y ochenta protagonizó muchas películas de calidad desigual, pero todas funcionaron en taquilla, lo que conviertió a Eastwood en uno de los pocos actores que aseguraban una buena recaudación con su sola presencia.

Inició una interesantísima carrera paralela como director con "Escalofrío en la noche" (1971), un curioso thriller con psicópata precursor directo de "Atracción fatal". Le siguen otras obras muy estimables como "Infierno de cobardes" (1973), su primer western como director, "Licencia para matar" (1975), "Primavera en otoño" (1976), atípico drama romántico protagonizado por William Holden, "El fuera de la ley" (1976), "Ruta suicida" (1977), "Firefox" (1982) o "Impacto súbito" (1983, donde retoma el personaje de Harry Callahan), películas todas ellas en las que demuestra una solidez cada vez mayor como realizador.

Con "El aventurero de medianoche" (1982), en la que interpreta a un cantante moribundo, obtuvo por fin el reconocimiento de gran parte de la crítica. "El jinete pálido" (1985) fue un tenebroso y celebrado western que, visto con perspectiva, parece un ensayo general de "Sin perdón". En 1988 rodó la que para muchos es su mejor película, "Bird", sombrío biopic sobre la vida de Charlie Parker.

A partir de entonces apenas si trabaja para otros directores y se decica a sus proyectos, intercalando películas comerciales con otras más personales y ambiciosas. Al primer grupo pertenecen filmes como "El principiante" (1990), "Poder absoluto" (1997) o "Space Cowboys" (2000), pero es en el segundo en el que comienza a encadenar una asombrosa serie de películas: "Cazador blanco, corazón negro" (1990), "Sin perdón" (1992), "Un mundo perfecto" (1993), "Los puentes de Madison" (1995), "Medianoche en el jardín del bien y del mal" (1997), "Mystic River" (2003), "Million dollar baby" (2004) o "Gran Torino" (2008).

En la actualidad, con casi 90 años, unánimemente respetado como director e intérprete, se le considera uno de los grandes mitos de la historia del cine y, aunque se ha alejado de la interpretación, sigue activo como director y estrena una nueva película casi todos los años.


Ficha técnica

William Munny y Sin perdón
Título original: Unforgiven.
Estados Unidos, 1992, 131 minutos.
Dirección: Clint Eastwood.
Guión: David Webb Peoples.
Dirección de fotografía: Jack N. Green.
Música: Lennie Niehaus.
Montaje: Joel Cox.
Intérpretes: Clint Eastwood, Morgan Freeman, Gene Hackman, Richard Harris, Frances Fisher, Jaimz Woolvett, Saul Rubinek, Anthony James.


Otras películas sobre temas afines


La violencia en el cine es tan antigua como el propio cine. Desde sus comienzos ("El nacimiento de una nación" de Griffith), el medio cinematográfico ha representado la violencia en su intento de representar la sociedad.

Encontrar películas violentas, por lo tanto, es muy fácil. Encontrar películas que reflexionen sobre la violencia en lugar de (o además de) recrearse con ella es más complicado, no porque no las haya, que las hay, sino porque a veces es difícil discernir dónde está la frontera entre una cosa y otra.

Estas son algunas (entre las que figura, no por casualidad, más de un western):

  • "El jinete pálido" (1985) de Clint Eastwood

  • "Un mundo perfecto" (1993) de Clint Eastwood

  • "Taxi driver" (1976), de Martin Scorsese

  • "Nacido el 4 de julio" (1989) de Oliver Stone

  • "Centauros del desierto" (1956) de John Ford

  • "Grupo salvaje" (1969) de Sam Peckimpah

  • "Bonnie and Clyde" (1967) de Arthur Penn

  • "El zurdo" (1958) de Arthur Penn

  • "Scarface" (1931) de Howard Hawks

  • "Furia" (1936) de Fritz Lang

  • "El último refugio" (1941) de Raoul Walsh

  • "La naranja mecánica" (1971) de Stanley Kubrick

  • "Videodrome" (1983) de David Cronenberg

  • "Elephant" (2003) de Gus Van Sant

  • "Bowling for Columbine" (2002) de Michael Moore

¿Y tú qué opinas?


¿Te parece que un western como Sin perdón puede tener valor educativo? ¿Dejarías que tus hijos vieran esta película? ¿A partir de qué edad? Cuéntanoslo en los comentarios y lo hablamos.

Créditos de las imágenes

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