Súbete al mito con "Percy Jackson y el ladrón del rayo"

Percy Jackson y el ladrón del rayo

De todas las sagas de literatura fantástica juvenil que han intentado repetir el éxito cósmico de Harry Potter, Percy Jackson ha sido el que más cerca ha estado de lograrlo. Y mira que lo han intentado unos cuantos, ¿eh?

Pero no nos engañemos: Percy Jackson no es Harry Potter ni Rick Riordan es J. K. Rowling. Eso no quiere decir que las aventuras de este hijo del Olimpo no sean estimables por sí mismas. En este artículo voy a explicarte por qué merece la pena embarcarse en la aventura de leer Percy Jackson y el ladrón del rayo, el primer título de la colección, y continuar a partir de ahí con el resto de libros. También te explicaré qué encontrarás en ellos (sin incurrir en spoilers) y cómo puedes enfocar la lectura con tus hijos.

Y, por supuesto, te propondré un montón de ideas para convertir este viaje en algo más que una simple lectura pasajera.
Percy Jackson y el ladrón del rayo
Annabeth, Percy y Grover en una de las imágenes promocionales de la adaptación cinematográfica de "Percy Jackson y el ladrón del rayo" (1).


Sinopsis

En Percy Jackson y el ladrón del rayo, Percy (Perseus) es un chico de doce años con problemas de dislexia e hiperactividad que ha pasado ya por infinidad de colegios, de donde siempre acaban expulsándolo. Vive con su madre y su padrastro, un maltratador impresentable. Su padre biológico los abandonó siendo él muy pequeño.

Un día, en la escuela, la nueva profesora de matemáticas se transforma en un monstruo mitológico y trata de matarlo. Así, como lo oyes. ¿Quién no se ha imaginado que la profesora de matemáticas haría algo así algún día? Después de escapar por los pelos, su mejor amigo, Grover, y uno de sus profesores, el señor Brunner, le cuentan la verdad: los dioses de la antigua Grecia existen y Percy es el fruto de la unión de uno de ellos con una humana. Es decir, es un semidiós, un mestizo. Y, como tal, tiene ciertos poderes heredados del lado divino de la familia.

Hay un par de problemillas con los semidioses: los monstruos mitológicos (que también existen, claro), como minotauros, arpías o mantícoras, sienten una atracción fatal hacia ellos. No es que sean malos, es que los han dibujado así. Por otro lado, el titán Cronos, a quien Zeus y el resto de la caterva olímpica habían cortado a cachitos y lanzado a lo más profundo del Tártaro hacía eones, está despertándose de nuevo y amenaza con aniquilar a los dioses del Olimpo y conquistar el mundo para esclavizarlo y destruirlo, no necesariamente en ese orden.

Percy y Grover (quien en realidad es un sátiro encargado de proteger a Percy) huyen al Campamento Mestizo, un refugio para semidioses cerca de Nueva York, donde aprenden mitología y técnicas de combate antiguas. Allí Percy conoce a otros semidioses, como Annabeth, hija de Atenea, que será su inseparable compañera de aventuras a partir de entonces, y descubre que la vida de un semidiós suele ser corta y sin tiempo para aburrirse, y que él y sus compañeros deberán salvar el mundo una y otra, y otra, y otra vez.

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Playa de Miller Place en Long Island, donde se supone que el Campamento Mestizo está escondido de la vista de los mortales (2).


Sobre el autor y su obra

Rick Riordan es un autor estadonidense nacido en 1964. Guitarrista frustrado y licenciado en Historia, fue profesor en una escuela de secundaria en San Francisco durante ocho años. Empezó a escribir en los años 90, creando una serie de novelas policíacas para adultos protagonizadas por un erudito llamado Tres Navarre, pero el éxito le llegó en 2005 con Percy Jackson y el ladrón del rayo, la primera aventura protagonizada por nuestro joven héroe. A este libro siguieron otros cuatro dentro de la serie Los dioses del Olimpo, más dos apéndices sobre mitología griega y un puñado de libros adicionales en forma de diarios, manuales y relatos cortos. El éxito fue enorme a nivel mundial, lo que permitió a Riordan dedicarse por completo a la escritura.

La serie Los dioses del Olimpo (2005-2009) tuvo una secuela en otra pentalogía titulada Héroes del Olimpo (2010-2014), donde Percy Jackson vuelve a aparecer pero ya no como protagonista absoluto, sino como uno más de entre todo el elenco de semidioses, con notable paridad de género, por cierto. Recientemente, Riordan ha estado trabajando en una nueva serie titulada Las pruebas de Apolo, una secuela directa de las dos anteriores. Está previsto que el tercer capítulo de la serie vea la luz a lo largo de 2018.

Riordan es un escritor extremadamente prolífico, y su producción no se limita a estas sagas juveniles, sino que también es el autor de otra del mismo género, pero sobre mitología egipcia, Las crónicas de Kane (2010-2012); y otra más sobre la mitología nórdica, Magnus Chase y los dioses de Asgard (2015-2017). En Semidioses y magos, Riordan se atrevió con un crossover de Héroes del Olimpo y Las crónicas de Kane.

El estilo de Riordan es directo, efectivo y sin florituras. Su escritura está orientada a adolescentes y preadolescentes, con personajes sencillos y reconocibles y tramas fáciles de seguir, por lo que puede leerse sin problemas desde edades muy tempranas. Recurre con frecuencia al humor y al sarcasmo, sobre todo en los diálogos, y es un experto manipulador del ritmo y de los artificios narrativos para crear arcos argumentales que capten el interés de lectores de todas las edades.

Riordan también es un excelente narrador de escenas de acción, muy presentes en sus novelas. Ha perfeccionado notablemente su técnica con los años. Se le ha criticado, sin embargo, por no ser capaz de dotar a sus personajes de la profundidad necesaria para hacerlos creíbles. Así, por ejemplo, Percy Jackson es prácticamente igual con 12 años (en Percy Jackson y el ladrón del rayo) que con 16 (en El último héroe del Olimpo).

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Rick Riordan feliz y sonriente mientras firma libros sin mirar lo que escribe (3)


Público y edad

Percy Jackson y el ladrón del rayo, como el resto de la saga de Los dioses del Olimpo y su secuela, Héroes del Olimpo, está recomendada a partir de los once o doce años, por lo que se sitúa en esa difusa frontera entre el middle-grade y el young adult. Yo no soy muy amigo de esas etiquetas. Solo tienen (algún) sentido si los jóvenes lectores van a leer los libros de forma autónoma. Si la lectura es compartida, como siempre recomendamos en este blog, pueden leerlo mucho antes, porque la capacidad de comprensión de los niños está muy por delante de su habilidad lectora hasta, más o menos, la adolescencia.

(Solo como nota informativa: he leído a Percy Jackson con mis hijas cuando tenían cinco y ocho años, respectivamente, y a las dos les encantó, cada una a su modo).

¿Qué cosas debes tener en cuenta antes de decidir si es el momento apropiado para ofrecer Percy Jackson y el ladrón del rayo, y el resto de historias de Riordan, a tus hijos? Bien: se trata de una fantasía heroica plagada de escenas de acción, diálogos humorísticos y alguna que otra palabrota. Hay algo de romance y mucha amistad y compañerismo. También hay una cierta visión militarista del mundo a pesar de las buenas intenciones de los personajes: a menudo contradicen sus palabras con sus actos. Hay alguna que otra muerte, de vez en cuando cruenta. Hay héroes y villanos. Y, por supuesto, hay monstruos. Montones de monstruos, a cual más espantoso y sanguinario, comandados por un titán temible y sediento de venganza.

Con esto quiero decir que los de Riordan no son libros para todos los públicos, pero, más que un asunto de edad, se trata de un asunto de gustos personales. Resultará adecuado para los niños (y mayores) que disfruten con historias sencillas y heroicas de acción, humor, amistad y muchos, muchos monstruos.

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Medusa (en versión de Caravaggio), uno de los monstruos más temibles y al mismo tiempo más fascinantes de cuantos aparecen en "Percy Jackson y el ladrón del rayo" (4).


Puntos de interés para padres y educadores

Los libros de Rick Riordan son un modo excelente de acercar a los jóvenes a la cultura clásica por medio de la mitología. En los libros de Percy Jackson, en concreto, se habla continuamente de mitología griega (en la serie de Los dioses del Olimpo) y romana (en la serie de Héroes del Olimpo). El acercamiento a ambas culturas es informal y ameno, pero al mismo tiempo riguroso, facilitando que los lectores tengan una primera aproximación positiva.

Un tema recurrente, aunque no directamente obvio, en los libros de Percy Jackson es el del militarismo. La sociedades de las antiguas Grecia y Roma estaban fuertemente militarizadas (sobre todo, la romana), y eso se refleja en el modo de trabajo y en la filosofía vital de los miembros del Campamento Mestizo y, de forma más acusada, en los del Campamento Júpiter. Aunque los protagonistas hablan de paz, diálogo y concordia, en la práctica actúan de forma violenta y militarizada. Este evidente dilema es el mismo al que se enfrentan nuestras sociedades modernas en la continua disyuntiva entre libertad y seguridad, y estos libros constituyen una forma inestimable de introducir a los jóvenes en estos asuntos tan abstrusos.

Otro tema de interés, tratado de forma repetida pero sutil, es el del imperialismo. Se hace varias veces mención a la supremacía económica y cultural de los Estados Unidos en el mundo actual. De hecho, se argumenta que el Olimpo se ha ido moviendo de ubicación a lo largo de la historia conforme se desplazaba el centro de poder de la civilización occidental, y que en la actualidad se encuentra en la cúspide del Empire State de Nueva York (sic). Por tanto, la obra de Riordan da pie a estudiar los vaivenes que los imperios han sufrido a lo largo de la historia.

La religión es otro elemento importante en estos libros. Hablan de religiones extintas y representan una buena ocasión para descubrir otros sistemas de creencias. Riordan tiene mucho cuidado en no resultar ofensivo a los seguidores de ninguna confesión, pero no puede sortear la evidente contradicción que supone la coexistencia de los dioses antiguos con los actuales.

Otro tema clave en los libros de Percy Jackson es el de la integración de personas con capacidades diferentes. Para empezar, todos los mestizos tienen problemas para integrarse en el mundo normal debido a que padecen un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) hereditario. Pero incluso dentro del Campamento Mestizo hay problemas de integración (como el de los hijos de los dioses menores o el de las personas homosexuales) que son tratados con gran profundidad y respeto por el autor.

Por último, pero, como suele decirse, no menos importante, a Riordan le preocupa mucho el no perpetuar los estereotipos de género en sus libros, a pesar de que la historia antigua no haya sido demasiado generosa en este sentido. Así, aunque el protagonista de Los dioses del Olimpo sea un chico, hay multitud de personajes femeninos fuertes, con capacidad de decisión y de gran importancia en las tramas. Y en la segunda serie de libros, Héroes del Olimpo, el protagonismo se reparte equitativamente y de forma nada casual entre héroes y heroínas.

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Otra muestra del cuidado de Riordan por la igualdad de género: Artemisa es una de las pocas olímpicas de las que se hace un retrato positivo, mostrándola como una diosa fuerte e independiente (5).


Áreas de conocimiento donde se puede aplicar

Todas las lecturas amenas y adictivas, y Percy Jackson lo es, tienen una utilidad evidente en el área de lengua y literatura, puesto que contribuyen a desarrollar y afianzar el hábito lector en los jóvenes. Ofrécele El Quijote La Celestina a un preadolescente y los odiará para siempre. Ofrécele Percy Jackson y estarás contribuyendo a forjar un lector que se zampará El Quijote La Celestina cuando esté preparado para ello.

Pero donde más interesante resulta Percy Jackson, más allá de su enorme valor como lectura adictiva, es en ciencias sociales y, más concretamente, en el ámbito de la cultura clásica. La originalidad de los libros de Riordan reside en que es capaz de presentar la cultura clásica, tan alejada, en principio, de los intereses y motivaciones de los jóvenes de hoy, a través de los ojos y la experiencia de, precisamente, un puñado de jóvenes de hoy. Consigue así el pequeño milagro de regalarnos una visión amena y cercana, a la vez que amplia y rigurosa, de los mitos antiguos (griegos y romanos, en este caso) y de las sociedades de aquella época.

Sin abandonar las ciencias sociales, las aventuras de Percy Jackson también son un excelente pretexto para conocer multitud de obras de la historia del arte que se han inspirado en los mitos griegos y romanos, así como los propios vestigios arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de la época clásica que aún existen.

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Tus hijos verán con nuevos ojos cosas como la famosísima Venus de Milo, y hasta te acribillarán a preguntas acerca de quién es, quién la esculpió y por qué demonios no tiene brazos (6)

Los libros de Riordan utilizan un lenguaje directo y no demasiado elaborado, con frases cortas y un ritmo rápido. Esto los hace una opción perfecta para tratar de leerlos en su lengua original si el lector tiene ya un cierto nivel de inglés. Leer libros asequibles, ver películas y escuchar canciones son las formas más poderosas de hacer una inmersión lingüística en otro idioma sin salir de nuestra casa. Las adaptaciones de novelas para aprendices de inglés suelen ser aburridas, al perder gran parte de la esencia que le confirió el autor original. Es mucho más satisfactorio leer las obras tal y como fueron concebidas, y Percy Jackson tiene un nivel lingüístico bastante asequible.

Ideas y propuestas de actividades

Antes de nada, la advertencia habitual: lo que sigue solo son propuestas y no actividades de obligada realización. La obligatoriedad mata la creatividad y la emoción, y sin eso no nos queda nada en los libros más que un montón de palabras sin sentido.

Esto son, por tanto, propuestas que a mí me han funcionado y que pueden funcionarte también a ti. Puedes ofrecérselas a tus hijos/as, quedarte con las que te vayan bien y desechar las que no lo hagan. También puedes inventar tus propias propuestas a partir de estas ideas y, sobre todo, dejar que sean tus hijos/as quienes lo hagan: que fluyan a partir de sus intereses y motivaciones sin que se sientan juzgados. Eso os puede llevar a lugares insospechados a los que no hubierais llegado de ningún otro modo. El aprendizaje verdadero y significativo consiste en eso: en tejer una red personal alrededor del conocimiento humano, no en memorizar libros de texto.

Antes de la lectura:

Si tus hijos no saben absolutamente nada de mitología clásica griega y romana, puede ser conveniente (aunque no imprescindible) introducir las ideas fundamentales: el periodo histórico en el que se desarrollaron estos mitos, cómo evolucionaron, el auge y la caída de los imperios de la antigüedad... Algunas ideas someras bastarán para contextualizar. Ten en cuenta que la percepción del paso del tiempo que tienen los niños más pequeños es muy diferente de la de los niños mayores y de los adultos.

Durante la lectura:

A la mayoría de los niños les encantan los monstruos. Me atrevería a decir que también a la mayoría de los adultos. Nos dan miedo y nos fascinan a la vez. Si no, no se explica la existencia de todos esos monstruos en papeles destacados en tantos relatos a lo largo de la historia de la literatura.

Pues bien, en las mitologías clásicas hay infinidad de monstruos, muchos de los cuales, además, han aparecido con diferentes mutaciones en relatos más recientes (por ejemplo, la saga de Harry Potter es muy rica en estas referencias). No desaproveches la ocasión de alimentar la vena artística de tus hijos/as a través de esta fascinación. Repasa cualquier bestiario de mitología más o menos clásica que tengas a mano. Revisad las ilustraciones, dibujad las vuestras, construid réplicas con arcilla, con plastilina o con piezas de Lego, rastread la presencia de estos monstruos antiguos a los que Percy y sus amigos se enfrentan en otros libros y películas... Recuerda que todo el conocimiento humano está interconectado y que cualquier cosa puede conducirte a cualquier otra.

Los dioses olímpicos también tienen cierto carácter monstruoso, al menos según la percepción moral actual. Se comportan de forma caprichosa y despótica. Es un buen momento para hablar sobre el origen y la evolución de las religiones, las incompatibilidades y similitudes de los dogmas, las guerras santas y no tan santas, la necesidad que parecemos tener los humanos de buscar lo que hay de divino en nosotros, si es que hay algo. Es un buen momento, en fin, para hablar de religión con los niños.

Algo que me funcionó muy bien fue buscar más información sobre los mitos referidos a los dioses olímpicos y los héroes griegos y romanos. Se trata de relatos y leyendas muy antiguos, a veces contradictorios, que componen un legendarium propio y fascinante, ciertamente cruel, pero no más cruel que muchos cuentos infantiles considerados clásicos. Con la diferencia de que estos relatos mitológicos, de Homero a Ovidio, constituyen la base de la literatura tal y como la conocemos. Puedes encontrar infinidad de versiones actualizadas y adaptadas en tu librería preferida.

Otra actividad que suele interesar a los jóvenes lectores es seguir la pista de los incesantes viajes de Percy Jackson y compañía, primero a través de los Estados Unidos y más tarde por la viejas tierras de Europa. Es una buena ocasión para conocer la geografía y muchos emplazamientos y monumentos emblemáticos de estos lugares.
Percy Jackson y el ladrón del rayo
Tampoco es necesario que reconstruyáis el Partenón de Atenas con piezas de Lego, ¿eh? Pero si sale, sale (7)

Rick Riordan argumenta en varias ocasiones que el Olimpo se ha ido desplazando conforme lo hacía el centro neurálgico del poder de la civilización occidental, y que, por ese motivo, en la actualidad se encuentra en la ciudad de Nueva York. No puede evitar cierto tono imperialista al razonar de este modo. Es una ocasión excelente para estudiar ese movimiento del poder político, económico, religioso y militar a lo largo de la historia, y hacer un recorrido desde los grandes imperios de la antigüedad hasta los posteriores al nacimiento de Cristo: el imperio bizantino, el califato Omeya, los imperios coloniales de España y Portugal, y más tarde la supremacía de Francia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, hasta llegar a la situación actual: China, Rusia, los gigantes asiáticos y la imparable globalización en la que estamos inmersos y que diluye el concepto de "civilización occidental".

Otro aspecto que puede trabajarse a partir de los libros de Percy Jackson es el de la aceptación e integración de las personas con capacidades diferentes. Los semidioses padecen TDAH (transtorno por déficit de atención e hiperactividad) y dislexia, por lo que han tenido, en su mayoría, muchos problemas en las escuelas convencionales a las que han asistido, donde no han sabido integrar lo que, en lugar de un problema, es en realidad una forma distinta de estar en el mundo. Pero hay otros muchos ejemplos de aceptación de la diferencia y del enriquecimiento que ello supone: el hermanastro de Percy es un cíclope (al principio denostado por todos, incluido el propio Percy), las arpías pueden ser adorables si se las trata con el respeto que cualquier criatura viva merece, al menos uno de los personajes principales es homosexual, y así sucesivamente.

También merece la pena detenerse en la visión militarista de la vida y los conflictos que ofrece, quizá involuntariamente, el autor. Los personajes se pasan el día hablando de vivir en paz y de llevar la concordia a todos los rincones del mundo, pero en la práctica resuelven sus conflictos mediante la confrontación directa, a menudo violenta, que se torna guerra abierta en algunos volúmenes. Se trata de una ficción, desde luego, pero no está de más hacer ver a los jóvenes lectores esta contradicción que de otro modo puede pasar desapercibida, y compararla con otros muchos casos semejantes en la cultura popular reciente, como Star Wars o El señor de los anillos.

Percy Jackson y el ladrón del rayo
El ejército romano, otro "monstruo" que provoca aversión y fascinación hasta nuestros días (8)

Después de la lectura:

Percy Jackson y el ladrón del rayo es, en realidad, uno de los libros más flojos de la serie. Riordan era un escritor poco experimentado cuando empezó con Percy Jackson, y se le nota la mejoría en su oficio en los libros postreros. En particular, el quinto volumen de Los dioses del Olimpo, titulado El último héroe del Olimpo, me parece un prodigio de ritmo, imaginación y acción. Así que no dudéis en continuar la colección si el primer libro os ha gustado.

Existe dos libros adicionales a la serie. El primero se titula Percy Jackson y los dioses griegos, y en él el propio Percy nos relata, con su estilo desenfadado, algunos de los mitos más conocidos de los dioses olímpicos. Este libro constituye una introducción muy amena y, a la vez, amplia y rigurosa a la mitología griega. En fechas muy recientes se ha publicado el segundo, Percy Jackson y los héroes griegos, donde se repite la fórmula, pero esta vez centrada en las aventuras de los héroes de la antigüedad como Perseo, Jasón, Heracles o Teseo.

También puede ser buena idea en este punto acercarse a la adaptación cinematográfica de Percy Jackson y el ladrón del rayo dirigida por Chris Columbus. A pesar del talento del director, de los abundantes medios técnicos y del resultón equipo artístico, la película resulta muy decepcionante en casi todos los sentidos y diverge del libro de forma injustificada en muchos aspectos importantes. También el segundo libro, El mar de los monstruos, fue llevado a la gran pantalla, con resultados aún más desastrosos. De todas formas, las películas constituyen, como mínimo, una amena curiosidad que nos permitirá charlar con nuestros hijos sobre la dificultad de adaptar una obra literaria al cine y las diferencias entre el lenguaje literario y el cinematográfico.

También existen adaptaciones al cómic. En castellano se han publicado las de las dos primeras novelas de la serie, El ladrón del rayo y El mar de los monstruos, y en inglés podemos encontrar también las de La maldición del titán y La batalla del laberinto. Son versiones de las historias discutibles pero, como mínimo, dignas, y nos servirán, además, para introducir a nuestros hijos en el lenguaje del cómic si aún no lo conocen.

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Este es el aspecto de las adaptaciones al cómic de "Percy Jackson" (9)

Por último, una propuesta más descabellada: los libros de Riordan son una invitación a viajar a los lugares descritos en sus páginas, Estados Unidos en Los dioses del Olimpo y Europa en Héroes del Olimpo. Del Empire State al Golden Gate, del Estrecho de Gibraltar al Partenón de Atenas, los escenarios de estas aventuras son verdadamente épicos. Si te lo puedes permitir, qué mejor excusa que esta para hacer un viaje cultural al corazón del mayor imperio del siglo XX o a la cuna de la civilización occidental. A los peques (y a ti mismo) les resultará fascinante visitar todos esos lugares donde se entrelazan la realidad, la historia y la ficción.

Documentos de trabajo


Otros libros afines

Por supuesto, si a ti y/o a tus hijos os ha gustado Percy Jackson y el ladrón del rayo os aconsejo que continuéis con el resto de la serie de Los dioses del Olimpo, que comprende los títulos El mar de los monstruos, La maldición del titán, La batalla del laberinto y El último héroe del Olimpo.

No te olvides de los libros especiales al margen de la colección, Los dioses griegosLos héroes griegos, los compendios mitológicos narrados por Percy Jackson que mencionamos más arriba.

Si aún así te quedas con ganas de más, puedes continuar con la saga Héroes del Olimpo, donde Percy comparte protagonismo con otros semidioses y el autor se centra en la mitología romana, heredera de la griega. Se trata de otra serie de cinco libros algo más voluminosos, pero de un tono similar a los anteriores.

En el momento de escribir esto, Riordan está en pleno desarrollo de una nueva saga, Las pruebas de Apolo, donde vuelven a aparecer buena parte de los personajes de las series anteriores.

Como ves, Riordan es un autor muy prolífico. Ha escrito, además de lo anterior, otras sagas como Las crónicas de Kane, basada en la mitología egipcia, o Magnus Chase, basada en la mitología nórdica. Los personajes de estas aventuras son nuevos, pero en el libro Magos y semidioses se recopilan tres historias protagonizadas por Percy Jackson y Annabeth Chase junto con los hermanos Kane, los héroes de Las crónicas de Kane.

En cuanto a libros afines de otros autores, podemos citar la saga de Artemis Fowl de Eoin Colfer o la de Cazadores de sombras de Cassandra Clare, en las que existe, como en Percy Jackson, un mundo paralelo al real que resulta invisible para los humanos; o el ambiente decididamente heroico a la par que desmitificador de Patrick Rothfuss en En el nombre del viento, un libro mucho más adulto que los de Riordan.

En cambio, si lo que buscas es algo más sobre mitología antigua, te recomiendo los libros clásicos de divulgación escritos por Robin Lane Fox o Robert Graves, como El mundo clásico o Los mitos griegos, aunque yo prefiero el muy divertido Breviario de mitología clásica de Michael Köhlmeier, donde se relatan multitud de mitos de forma amena, divertida y con un punto socarrón.

Ficha

Percy Jackson y el ladrón del rayo
Título: El ladrón del rayo.

Título original:The Lightning Thief.

Traducción: Libertad Aguilera Ballester.

Salamandra, Barcelona, 2005, 288 páginas.



Colección de Percy Jackson y los dioses del Olimpo:

  1. El ladrón del rayo.

  2. El mar de los monstruos.

  3. La maldición del titán.

  4. La batalla del laberinto.

  5. El último héroe del Olimpo.

Colección de Héroes del Olimpo:

  1. El héroe perdido.

  2. El hijo de Neptuno.

  3. La marca de Atenea.

  4. La casa de Hades.

  5. La sangre del Olimpo.

Colección de Las pruebas de Apolo:

  1. El oráculo oculto.

  2. La profecía oscura.

  3. El laberinto ardiente.

¿Qué opinas tú?

¿Has leído Percy Jackson y el ladrón del rayo y el resto de título de Los dioses del Olimpo? ¿Qué te han parecido? ¿Y a tus hijos? Cuéntanoslo en los comentarios y lo hablamos.



Créditos de las imágenes

(1) El cartel de la película Percy Jackson y el ladrón del rayo es propiedad de 1492 Pictures y Fox 2000 Pictures. Se reproduce aquí en baja calidad dentro de los términos del fair use o uso razonable.

(2) La playa de Miller Place en Long Island es una imagen de Iracaz [GFDL o CC BY-SA 3.0] vía Wikimedia Commons.

(3) La fotografía de Rick Riordan es de Larry D. Moore [GFDL o CC BY-SA 3.0] vía Wikimedia Commons.

(4) La Medusa de Caravaggio de 1597 es una imagen de Carole Raddato [CC BY-SA 2.0] vía Wikimedia Commons.

(5) La estatua de Artemisa es Diana de Versalles en una fotografía de Peter Mulligan [CC BY-NC-SA 2.0] vía Flickr.

(6) La famosísima Venus de Milo es una fotografía de dominio público [CC0] encontrada en Pixabay.

(7) El Partenón de Lego está extraído de cheapflights.co.uk (sic).

(8) Fotograma de la película Espartaco que dirigió Stanley Kubrick en 1960. Es propiedad de Universal Pictures y se reproduce en baja calidad y dentro de los términos del fair use o uso razonable.

(9) La página del cómic la encontré en Junglas de papel y es propiedad de sus autores y/o editores. Se reproduce aquí en baja calidad y dentro de los términos del fair use o uso razonable.

Lo mismo sucede con la cubierta libro Percy Jackson y el ladrón del rayo.



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