Cómo lograr que un adolescente se convierta en lector empedernido: La larga marcha de Stephen King

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Hoy te presento una propuesta que sin duda resulta controvertida dentro de la categoría de libros de miedo para leer con niños: La larga marcha de Stephen King. ¿Demasiado fuerte para los niños? Estoy de acuerdo, pero con matices. Sigue leyendo si quieres conocerlos.

Como sabes, aquí somos partidarios de leer con los niños hasta edades avanzadas. Eso tiene múltiples beneficios, y uno de ellos es que nuestros hijos pueden afrontar lecturas apasionantes como La larga marcha aunque, en principio, no estén indicadas para su edad. Tú eres quien mejor conoce a tus hijos para saber sus gustos, intereses y su nivel de madurez, independientemente de su edad o de la edad recomendada que indique la cubierta de un libro o un blog sobre literatura como este.

Si se lee en el momento preciso, La larga marcha de Stephen King es uno de esos libros que pueden marcar un antes y un después en la educación literaria de una persona. Debes escoger con mucho cuidado el momento adecuado. Si tu hijo/a ya es mayor y prefiere leer a solas, deja el libro a su alcance, como quien no quiere la cosa, para que pueda encontrarlo. Si aún le gusta leer contigo y te parece que ha alcanzado la madurez suficiente, ofréceselo como una oportunidad de cruzar una puerta que no tiene vuelta atrás.

En este artículo te voy a poner en antecedentes y a ofrecerte algunas ideas para sacarle el jugo a la novela y llevar la lectura más allá de las páginas. ¿Estás preparado? Bien. Nuestra historia comienza con "había una vez". Ahí va: había una vez un tipo que quería ser escritor. Se llamaba Stephen King y apenas tenía veinte años. Con esa tierna edad, perpetró una de las ucronías más sencillas y atroces que puedas imaginar, con una carga simbólica apabullante, y fue capaz de desarrollarla a lo largo de 300 páginas sin que el ritmo ni el interés decayesen en ningún momento. Este primer King era un Stephen King destilado y en estado puro, no apto para cualquier paladar...

Sinopsis

En algún momento de los años 80, los Estados Unidos se han convertido en una dictadura militar al mando de un siniestro Comandante cuyo nombre nunca conoceremos. Estamos, pues, ante una ucronía o historia alternativa.

Todos los años se celebra una competición brutal denominada (¿lo adivinas?) la larga marcha, en la que 100 jóvenes de menos de 18 años tienen que caminar desde la frontera de los Estados Unidos con Canadá a lo largo de la costa este de Estados Unidos a una velocidad sostenida de más de 6,5 kilómetros por hora. De día y de noche. Sin detenerse. Si bajan de esa velocidad, reciben un aviso. A los treinta segundos, reciben otro. El tercer aviso es el último. Después los fusilan.

El vencedor es el último marchador que queda con vida. El premio, cualquier cosa que pueda desear. Tan simple como la vida misma.
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Gran parte de la acción de la novela tiene lugar en la autopista US-1 que discurre de norte a sur entre Maine y Florida (1).

Sobre el autor y su obra

Stephen King es una institución en la novela popular contemporánea y un nombre que pasará a la historia de la literatura. Conocido sobre todo por sus obras de terror, es, sin embargo, un autor todoterreno. En su extensa bibliografía podemos encontrar fantasía medieval (Los ojos del dragón), drama (Cadena perpetua, Corazones en Atlántida), policiaco (Colorado Kid), ciencia-ficción (22/11/63) o esa enormidad inclasificable que es La torre oscura.

Su éxito comenzó con la publicación de Carrie en 1974. Autor muy prolífico, en los siguientes cinco años publicó otras 7 novelas, algunas tan famosas como El resplandor o Apocalipsis (La danza de la muerte), lo que llevó a sus editores a convencerlo para publicar algunas de ellas bajo pseudónimo con el fin de no saturar el mercado con libros de Stephen King.

Por ese motivo, La larga marcha de Stephen King se publicó con el pseudónimo de Richard Bachman, igual que otros libros de esa época como El fugitivo o Maleficio.

La larga marcha, aunque vio la luz en 1979, fue, según el propio King, la primera novela que escribió. Lo hizo a finales de los 60, en sus primeros años como estudiante en la Universidad de Maine. A pesar de ser la obra de un principiante, todo el genio y gran parte del oficio de King ya están presentes en esta novela, que sorprende por su ritmo, su desfachatez y su profundidad.

El estilo de Stephen King se caracteriza por una lenguaje rico, directo y a menudo brutal, no exento poesía. Divaga con facilidad sin hacerse nunca aburrido porque maneja con maestría el ritmo y usa hábilmente todo tipo de recursos para mantener atrapado al lector. Es reconocido por sus diálogos y por la excelente caracterización de sus personajes, a menudo gente corriente de la América profunda (sería más exacto decir los Estados Unidos profundos). Suele ambientar sus novelas en el estado de Maine, de donde es natal y donde reside, a menudo en localidades ficticias como Derry o Castle Rock, siguiendo la estela de su admirado H. P. Lovecraft. Muchas de sus obras están interconectadas con referencias cruzadas, lo que las convierte en una lectura aún más rica.

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El propio Stephen King parece un personaje de una novela de Stephen King, no me digas que no (2).

Público y edad

La larga marcha NO es un libro apropiado para los niños más pequeños. Sus páginas contienen escenas de violencia muy explícita (nunca gratuita) y múltiples referencias de tipo sexual bastante crudas. Al fin y al cabo, los personajes son cien adolescentes que caminan y hablan, hablan y caminan, hasta que por fin mueren.

Según la madurez del niño, podría empezar a plantearse su lectura a partir de los diez años, aunque en la mayoría de los casos será más apropiado esperar a la preadolescencia (12 ó 13 años).

No es un libro apto para los niños más sensibles, a cualquier edad. Dejará una huella imborrable en los jóvenes lectores, que probablemente cierren la última página sorprendidos por no haber imaginado antes que las palabras podían retorcerse de este modo para lograr escribir algo tan sobrecogedor.

Puntos de interés para padres y educadores

La larga marcha de Stephen King es un excelente ejemplo para mostrar a los niños/jóvenes algunas posibilidades expresivas de la literatura más adulta porque tiene, al menos, dos niveles de lectura muy fáciles de discernir:

  • En el nivel más superficial es un relato de supervivencia sencillo y tenso, con personajes bien definidos, diálogos creíbles y momentos muy trágicos. 

  • A un nivel más profundo es una metáfora sobre la vida humana. Los marchadores son jóvenes con toda la vida (la carretera) por delante, y pierden su inocencia en una absurda competición que no lleva a ninguna parte, del mismo modo que lo hacen (metafóricamente) muchos adultos.  

Es muy interesante que vayáis descubriendo juntos, como piedras preciosas enterradas en el suelo, los símbolos que apuntalan esta metáfora a lo largo de la novela, así como los valores que encarnan cada uno de los personajes, que también son, todos sin excepción, símbolos.

Otro punto interesante para tratar con los niños/jóvenes que lean la novela es el de la distopía en contraposición con la utopía. Un repaso por los ejemplos distópicos en la historia del arte os llevará inevitablemente a Orwell y Huxley y, si seguís tirando del hilo, llegaréis hasta Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, y aún más allá, hasta El jardín de las delicias de El Bosco (los niños y jóvenes suelen quedar fascinados por sus obras). Recuerda que todo el conocimiento humano está relacionado: sentíos libres de vagar de un lado para otro.

Algo que casi nunca se menciona al hablar de La larga marcha de Stephen King es la misoginia que destila la novela. A pesar de que King es un reconocido demócrata de ideas liberales, en esta obra aún se aprecia como el machismo rampaba a sus anchas en la sociedad occidental de principios de la década de 1980. Es digno de analizarse el papel (muy secundario y reducido al de madres y esposas) de las mujeres en esta aventura y cómo han cambiado dichos papeles a lo largo de las últimas décadas, y sería lícito preguntarse: si hoy King reescribiera La larga marcha, ¿habría marchadoras mujeres?

Otro aspecto destacable tiene que ver con el estilo del autor. Los jóvenes lectores pueden empezar con esta fascinante obra a analizar los recursos litearios estilísticos y formales: los diálogos realistas, las comparaciones (en King siempre evocativas y nunca meros adornos), las frases breves, el estudiado ritmo interno de los párrafos, los cliffhangers al final de ciertos capítulos. También puede analizarse, sin que ello sea aburrido, la estructura misma de la novela en tres partes (la última muy breve), las introducciones irónicas de cada capítulo, etc.
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Según los nativos y los King-adictos, todo apunta a que el misterioso lugar donde da comienzo la carrera es Van Buren, al norte de Maine, en la frontera con Canadá (3).

Áreas de conocimiento donde se puede aplicar

En el área de lengua y literatura tiene una aplicación obvia, por tratarse de una de esas novelas que, leídas en el momento apropiado, dejan una profunda impresión en el lector y contribuyen a forjar de forma sólida el hábito de la lectura.

En el nivel de lectura más profundo, la novela y muchos diálogos tienen evidentes implicaciones filosóficas. La carretera es un símbolo de la vida misma, y la marcha mortal, sin destino y sin sentido a la que se ven sometidos los protagonistas es una metáfora del modo de vida occidental, de la competición absurda y permanente en la que estamos inmersos, de la prisa y de la obsesión por el éxito. Todos participamos en una larga marcha hacia la muerte, sin posibilidad de ganar. Ni siquiera el ganador ganará realmente (como en el estremecedor final de la novela). Y nadie parece tener una razón clara para participar. Es, pues, un ejemplo perfecto de nihilismo existencial, un punto de vista habitual en las novelas de King.

En el área de ciencias sociales se pueden abordar las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y la supremacía de los Estados Unidos a partir de la misma, en contraposición con la ucronía propuesta en la novela (¿qué hubiera pasado si Alemania hubiera ganado la guerra?). También merece la pena analizar las pinceladas que el autor ofrece sobre la situación política en esos Estados Unidos militarizados y sometidos a una dictadura férrea.

Ideas y propuestas de actividades

Antes de la lectura: Revisad en los libros de historia cómo terminó la Segunda Guerra Mundial y qué consecuencias geopolíticas tuvo ese desenlace durante el resto del siglo XX. En concreto, como los Estados Unidos se convirtieron en la potencia dominante en el mundo a nivel político, social y cultural. Después, podéis plantearos la pregunta del millón: ¿qué hubiera podido pasar si los aliados hubieran perdido la guerra? ¿Y si Hitler y el tercer Reich hubieran continuado su expansión por toda Europa y luego por América? Localizad otras ucronías donde hayan imaginado este mismo escenario y averiguad que han imaginado sus autores.

Durante la lectura: haceros con un mapa de América del Norte y seguid el recorrido de la marcha tratando de localizar el punto de origen (que nunca se especifica claramente). Usad el Street View de Google para echar un vistazo al aspecto actual de esos lugares.

Leed sobre el nihilismo existencial y observad cómo está presente en la novela, especialmente en el personaje de Peter McVries y en muchos diálogos.

Caracterizad a cada uno de los personajes con un solo atributo básico: Garraty es la inocencia, McVries, el cinismo, Olson, la jactancia, Barkovitch, el resentimiento, etc. O tal vez vuestra interpretación sea diferente de la mía.

Deteneos a analizar el paralelismo entre los dos niveles de la historia: la carrera propiamente dicha y la metáfora vital. ¿Qué quiere decir el autor en cada una de las escenas?

Buscad otros casos de dictaduras militares recientes en los que el comportamiento de las élites gobernantes haya sido semejante al que se refleja en la novela. Centraos, en particular, en la expresión latina "pan y circo" y analizad cómo se ha utilizado desde hace siglos en diferentes contextos. ¿Existen en la actualidad espectáculos comparables a esta larga marcha? ¿Tal vez los ciclistas del Tour de Francia coronando exhaustos un puerto de montaña? ¿Los atletas de ultrafondo? ¿Son el fútbol, el baloncesto u otros deportes de masas el "pan y circo" del mundo actual? ¿Tienen alguna utilidad para las élites o son diversiones inocuas?

Después de la lectura: Este es el momento de bucear en la extensa obra de Stephen King y en su curiosa biografía. También es un buen momento para revisar el significado de las palabras "ucronía" y "distopía", y buscar otros ejemplos en la historia del arte como los que mencionábamos antes.

Documentos de trabajo


Otros libros afines

Stephen King es un autor prolífico. Aunque ha escrito libros de géneros muy diversos, hay un buen puñado que sin duda gustarán a los que disfrutaron con La larga marcha de Stephen King. Mencionamos aquí algunos de su primera época que no son demasiado extensos, como, por ejemplo:

  • El fugitivo, otra distopía futurista con muchos ingredientes en común con La larga marcha.

  • Los ojos del dragón, una aventura de corte medieval-fantástico que constituye el libro más infantil (es un decir) de toda la carrera de Stephen King. A diferencia del resto, este pueden leerlo incluso niños de ocho o diez años.

  • Maleficio y El resplandor, historias de terror psicológico con componentes fantásticos (paranormales).

  • El misterio de Salem's Lot o Cementerio de animales, novelas de terror puro con dos tipologías de monstruos clásicos (vampiros y muertos vivientes).

Por supuesto, en su extensísima obra hay libros que te pueden gustar más o menos, pero es difícil que te encuentres con alguno indigerible.

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El fugitivo (The Running Man), otra novela distópica escrita a finales de los 70 por el hiperactivo Stephen King... perdón, Richard Bachman.

Además de la obra del propio King, existen una innumerable cantidad de novelas distópicas que nos narran pasados, presentes y futuros antiutópicos, generalmente con intención de mostrar de forma crítica rasgos de las sociedades actuales. Algunos ejemplos de distopías ilustres son:

  • Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, sátira de la literatura de viajes y sobre la naturaleza humana.

  • Un mundo feliz de Aldous Huxley, una visión de una humanidad futura feliz pero devaluada.

  • 1984 de George Orwell, la estremecedora visión de un futuro poblado de grandes hermanos, policías del pensamiento y neolenguas.

  • Fahrenheit 451 de Ray Bradbury: el futuro en el que están proscritos los libros.

  • Minority Report de Philip K. Dick, o cómo la policía del futuro impide los crímenes antes de que ocurran y los abusos y problemas que se derivan de ello.

  • La naranja mecánica de Anthony Burguess, abstrusa discusión acerca del libre albedrío y la educación conductista.

  • Nosotros de Evgueni Zamiátin, obra precursora del género (escrita en 1921 e inspiradora de Orwell), donde la "civilización" es gobernada despóticamente y está separada del "mundo salvaje" por un muro inexpugnable.

La mayor parte de ellos requieren una madurez notable por parte del lector, pero pueden dejarse al alcance de los niños y adolescentes más maduros para que su curiosidad haga el resto. Si ya son víctimas del virus de la lectura, antes o después caerán en la tentación.

También hay distopías recientes, por supuesto. Es un género que goza cada vez más del favor del público, por lo que los ejemplos son incontables. Te menciono algunos destinados al público juvenil que han alcanzado gran repercusión en los últimos años:

  • Los juegos del hambre de Suzanne Collins. Esta trilogía de aventuras postapocalípticas con protagonista femenina y trasfondo social y romántico parte de una premisa muy similar a La larga marcha.

  • El corredor en el laberinto de James Dashner. Un adolescente despierta en el interior de un laberinto sin recordar quién es ni cómo llegó hasta allí.

  • Divergente de Veronica Roth. Una sociedad futurista en apariencia perfecta es desafiada por una adolescente con poder para tomar decisiones prohibidas.

Y entre las distopías adultas recientes pero disfrutables por público más joven que sea lo bastante maduro, podemos también mencionar algunas de tono muy diverso:

  • La carretera, de Cormac McCarthy. Un padre y un hijo vagan sin rumbo en un mundo destruido física y moralmente.

  • Hijos de hombres, de P. D. James. Hace 25 años que ninguna mujer ha dado a luz a un nuevo humano y la especie se enfrenta a la extinción.

  • Guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams. Comedia de ciencia-ficción alocada con trasfondo crítico.

  • Oryx y Crake, de Margareth Atwood. La historia de los últimos supervivientes de la especie humana en un mundo dominado por las multinacionales.

Por último, cito unos pocos ejemplos recientes y en español también muy variados y que no desmerecen en nada al resto:

  • Mañana todavía, colección de doce relatos apocalípticos de diferentes autores.

  • La estrategia del parásito de César Mallorquí, trepidante novela distópica en clave policiaca.

  • Crónicas del fin de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina, curiosa mezcla entre novela postapocalíptica y fantasía desaforada con toques de gore de lo más sangriento. 

  • Los diamantes de Oberón de Fernando Lalana, divertida ciencia-ficción en clave cañí donde los españoles y todos sus topicazos se han extendido por la galaxia.

Ficha

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Primera edición en inglés.

Título: The Long Walk.

Autor: Richard Bachman.

Signet Books, EEUU, 1979.

Páginas: 384.




la-larga-marcha-de-stephen-kingPrimera edición en español.

Título: La larga marcha.

Ed. Martínez Roca, Madrid, 1986.

Traducción: Hernán Sabaté.

Páginas: 288.



¿Y qué opinas tú?

¿A qué edad leíste La larga marcha de Stephen King? (O cualquier otro libro de este autor) ¿Te marcó mucho como lector? ¿Qué edad crees que es la más apropiada para leer por primera vez un libro como La larga marcha?

Escribe tu opinión en los comentarios y lo hablamos.

Créditos de las imágenes

(1) US-1 Route por Don Kasak from St. Louis, MO, US (Key West) [CC BY 2.0], via Wikimedia Commons.

(2) Stephen King en la Comic-con de 2007 por "Pinguino" ("Pinguino's" flickr account) [CC BY 2.0], via Wikimedia Commons.

(3) Van Buren, Maine por Jmvkrecords [CC BY SA Alike 4.0], via Wikimedia Commons.

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